Viajar entre islas en América Latina: ferris, lanchas y barcos con seguridad
Cómo moverte en ferris, catamaranes, lanchas y barcos fluviales por el Caribe, el Pacífico, los lagos y la Amazonía: elegir operador, chalecos, clima, mareo, dónde sentarte, equipaje y tasas.
Redacción PAB · · 8 min de lectura
Muchas de las experiencias más memorables de un viaje por América Latina empiezan en un muelle. Un ferry hacia Isla Mujeres o Cozumel, una lancha que salta sobre las olas camino de las islas del Rosario, un velero entre las islas de Guna Yala, un barco de varios días por los fiordos chilenos, una embarcación con hamacas por el Amazonas o un bote que cruza el lago Titicaca hasta las islas flotantes de los uros. El mar, los ríos y los lagos son caminos tan importantes como las carreteras.
Pero no todas las travesías son iguales. Entre un ferry moderno con cientos de pasajeros y una lancha pequeña en mar abierto hay una enorme diferencia en comodidad y en seguridad. Saber qué tipo de embarcación vas a tomar, cómo elegir al operador, qué hacer con el equipaje y cómo prevenir el mareo cambia por completo la experiencia. En esta guía verás todo eso, además de cómo influyen el clima y la temporada.
Tipos de embarcación
| Tipo | Dónde es común | Qué esperar |
|---|---|---|
| Ferry o transbordador grande | rutas cortas muy transitadas y cruces con vehículos | estable, con cubierta y asientos; horarios regulares |
| Catamarán rápido | trayectos costeros de una o dos horas | más rápido; puede moverse bastante con mar picado |
| Lancha o panga | islas cercanas, pueblos costeros sin carretera, excursiones | rápida, expuesta al sol y al agua; golpea con las olas |
| Velero | travesías de varios días, como entre Panamá y Colombia | experiencia única, dependiente del clima y del capitán |
| Barco fluvial | ríos amazónicos y del interior | lento, con hamacas o camarotes; viajes de varios días |
| Bote de lago | lagos como el Titicaca o el de Nicaragua | trayectos tranquilos o agitados según el viento |
Algunas travesías habituales
| Trayecto | País | Ten en cuenta |
|---|---|---|
| Cancún o Playa del Carmen a Isla Mujeres y Cozumel | México | ferris frecuentes y modernos |
| Chiquilá a Holbox | México | trayecto corto en lancha o ferry |
| Ciudad de Belice a los cayos | Belice | taxis acuáticos regulares |
| La Ceiba a Roatán y Utila | Honduras | ferry en mar abierto; puede marear |
| San Jorge a la isla de Ometepe | Nicaragua | cruce del lago, a veces con oleaje |
| Almirante a Bocas del Toro | Panamá | taxis acuáticos entre islas |
| Cartagena a las islas del Rosario | Colombia | lanchas rápidas, con mar más agitado en los meses de viento |
| Necoclí o Turbo a Capurganá | Colombia | lanchas en mar abierto, a menudo con muchos golpes |
| Entre islas de Galápagos | Ecuador | lanchas rápidas de unas dos horas, con frecuencia movidas |
| Puno a las islas del Titicaca | Perú | botes en un lago a más de 3800 metros |
| Copacabana a la isla del Sol | Bolivia | botes regulares; frío y sol intenso |
| Canal de Chacao, hacia Chiloé | Chile | ferris cortos y frecuentes con vehículos |
| Buenos Aires a Colonia o Montevideo | Argentina y Uruguay | ferris grandes con trámites migratorios en el puerto |
| Salvador a Morro de São Paulo | Brasil | catamarán que puede ser muy movido |
Los horarios, operadores y tarifas cambian, y muchas rutas reducen sus salidas en temporada baja. Confírmalos siempre con antelación.
Elegir operador y embarcación
En rutas con varias opciones, el precio no debería ser el único criterio:
- Operadores autorizados: compra en taquillas oficiales del muelle, en los canales de las empresas o en agencias reconocidas, no a vendedores que te abordan en la calle.
- Estado de la embarcación: una lancha bien mantenida, con motor en buen estado y casco sin daños visibles, dice mucho del operador.
- Dos motores en mar abierto: en travesías largas en lancha, muchas embarcaciones llevan dos motores, lo que permite volver si uno falla.
- Equipo de seguridad: chalecos suficientes para todos, incluidos los de tallas infantiles, radio y luces.
- Opiniones recientes: otros viajeros suelen contar cómo fue la travesía y cómo se comportó la tripulación.
No subas a una embarcación sobrecargada, aunque te digan que es normal. Espera a la siguiente.
Chalecos y seguridad a bordo
- En lanchas y botes pequeños, usa el chaleco durante todo el trayecto, bien ajustado. En muchas rutas es obligatorio.
- En ferris grandes, localiza al subir dónde están los chalecos, los botes salvavidas y las salidas, y presta atención a las instrucciones.
- Los niños deben llevar chalecos de su talla. Si viajas con niños pequeños, lleva el tuyo si no estás seguro de que los habrá.
- Mantente sentado mientras la embarcación navega, sobre todo en lanchas rápidas.
- Evita las travesías nocturnas en embarcaciones pequeñas.
El clima manda
El estado del mar o del lago decide si una travesía es un paseo agradable o una experiencia muy incómoda, e incluso si se puede navegar.
- Revisa el pronóstico de viento y oleaje antes de un trayecto en lancha.
- Acepta las cancelaciones: en muchos países, la autoridad marítima o la capitanía del puerto suspende las salidas cuando el mar está peligroso. Es por tu seguridad.
- Deja margen en el itinerario: si tienes un vuelo después de volver de una isla, no planifiques la travesía de regreso el mismo día si puedes evitarlo.
- Conoce la temporada: en el Caribe, la temporada de huracanes va de junio a noviembre, y en algunos meses los vientos alisios agitan el mar. Lo vemos en la guía sobre la temporada de huracanes en el Caribe.
Lanchas rápidas: dónde sentarte
En una lancha que golpea las olas, el lugar donde te sientas cambia mucho la experiencia:
- La parte trasera suele moverse menos y recibir menos golpes que la proa.
- La proa es la zona que más salta; los golpes repetidos pueden causar dolor y hasta lesiones de espalda.
- Si tienes problemas de espalda, estás embarazada o viajas con niños pequeños, pide un lugar atrás y consulta antes si la travesía es adecuada para ti.
- Sujétate bien y flexiona ligeramente las rodillas para amortiguar.
El mareo
El mareo aparece cuando el oído interno percibe un movimiento que los ojos no confirman. Algunas formas de prevenirlo:
- Mira al horizonte y evita leer o mirar el teléfono.
- Busca aire fresco y, si puedes, siéntate en la parte central o trasera, donde el movimiento es menor.
- Come algo liviano antes de salir y evita el alcohol y las comidas pesadas.
- Consulta en la farmacia o con tu médico sobre medicamentos contra el mareo; muchos deben tomarse un tiempo antes de embarcar y pueden dar sueño.
- El jengibre ayuda a algunas personas.
Proteger el equipaje
En las lanchas, el equipaje suele ir apilado en la proa o bajo una lona, y es frecuente que llegue mojado.
- Envuelve la mochila en una funda impermeable o en bolsas de plástico resistentes.
- Lleva contigo, en una bolsa estanca, el pasaporte, el dinero, el teléfono y los aparatos electrónicos.
- Viaja ligero: en algunas lanchas y avionetas hay límites de peso y se cobra el exceso.
- Marca tu equipaje para reconocerlo rápido al desembarcar.
La guía sobre equipaje para climas variados incluye ideas para proteger la ropa y los aparatos de la humedad.
Billetes, tasas y horarios
- Compra el billete de vuelta con antelación en temporada alta, o confirma los horarios de regreso.
- Revisa las tasas: muchos muelles e islas cobran tasas portuarias, ambientales o de entrada. San Andrés, en Colombia, exige una tarjeta de turismo, y Morro de São Paulo, en Brasil, cobra una tasa de uso a los visitantes.
- Lleva efectivo: en muchos muelles pequeños no se aceptan tarjetas.
- Llega con tiempo: en ferris con vehículos o con trámites migratorios, el embarque cierra antes de la salida.
Cruzar fronteras por agua
Algunas travesías cruzan fronteras, como los ferris entre Buenos Aires y Uruguay, las lanchas entre la costa colombiana y Panamá o los veleros entre Panamá y Colombia. En todos los casos, tienes que registrar la salida de un país y la entrada en el otro en las oficinas de migración correspondientes. En los veleros, elige capitanes con buenas referencias y asegúrate de que se ocupen de los trámites o te indiquen cómo hacerlos. Lo vemos en la guía sobre cruzar fronteras por tierra, cuyos principios valen también para los cruces por agua.
Viajar por ríos amazónicos
En la Amazonía, los ríos son las carreteras. Entre ciudades como Manaos, Belém, Iquitos o Leticia circulan barcos de pasajeros de varios días y lanchas rápidas.
- En los barcos lentos, muchos pasajeros duermen en hamacas en cubiertas abiertas. Lleva tu hamaca, cuerdas y un mosquitero, además de un candado para el equipaje.
- Comida y agua: pregunta qué incluye el billete y lleva agua potable y algo de comida de reserva.
- Lanchas rápidas: son más caras pero acortan mucho los tiempos; también aquí, chaleco y equipaje protegido.
- Salud: usa repelente y ropa larga al atardecer, como explicamos en la guía sobre viajar a la Amazonía.
Lagos de altura
Navegar por el lago Titicaca, a más de 3800 metros de altitud, tiene sus particularidades: el sol quema muchísimo por el reflejo del agua y la altitud, y el viento puede enfriar mucho, sobre todo por la tarde. Lleva protector solar, gorro, gafas de sol y abrigo, y agua para el trayecto. En el lago, como en el mar, respeta las indicaciones de los barqueros cuando el viento levanta oleaje.
Errores frecuentes
- Elegir la lancha más barata sin mirar su estado ni el equipo de seguridad.
- Sentarse en la proa de una lancha rápida con mar picado.
- No usar el chaleco en embarcaciones pequeñas.
- Llevar el pasaporte y el teléfono en la mochila que viaja en la proa.
- Planificar un vuelo el mismo día de una travesía que puede cancelarse.
- Tomar la medicación contra el mareo cuando ya estás mareado.
Preguntas frecuentes
¿Son seguros los ferris en América Latina?
Los ferris grandes de las rutas más transitadas suelen ser seguros y regulares. El mayor riesgo está en embarcaciones pequeñas sobrecargadas, mal mantenidas o que navegan con mal tiempo. Elige operadores autorizados y no subas si ves algo que no te convence.
¿Qué hago si me mareo mucho?
Ve a la parte trasera o central, mira al horizonte y respira aire fresco. Para la próxima travesía, consulta en una farmacia o con tu médico sobre medicamentos preventivos y tómalos con la antelación indicada.
¿Puedo llevar una maleta grande en una lancha?
A veces sí, pero es incómodo y puede tener límites o costos extra. Para viajes con muchas lanchas, una mochila es mucho más práctica.
¿Qué pasa si se cancela la travesía por mal tiempo?
Normalmente se reprograma para el siguiente horario o día disponible. Pregunta las condiciones al comprar y revisa si tu seguro de viaje cubre los gastos por retrasos.
Más guías de mar y costa en la sección Playas y costas, como la de snorkel responsable.
En resumen
Ferris, catamaranes, lanchas, veleros y barcos fluviales son parte esencial de los viajes por América Latina. Elige operadores autorizados y embarcaciones en buen estado, con chalecos para todos, y no subas a lanchas sobrecargadas. Respeta el clima y las cancelaciones, deja margen en el itinerario y evita las travesías nocturnas en botes pequeños. En las lanchas rápidas, siéntate atrás, previene el mareo y protege documentos y aparatos en bolsas estancas. Así, el trayecto será parte del placer del viaje y no una prueba de resistencia.