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Mal de altura o soroche: cómo prevenirlo en Cusco, La Paz, Quito y el altiplano

Qué es el mal de altura, a partir de qué altitud aparece, cómo aclimatarse con un itinerario inteligente, qué síntomas exigen bajar de inmediato y qué decir sobre la hoja de coca y los medicamentos.

Redacción PAB · · 7 min de lectura

Pocas experiencias de viaje impresionan tanto como llegar a los Andes: la plaza de Cusco al amanecer, el lago Titicaca bajo un cielo casi violeta, el salar de Uyuni hasta el horizonte. Pero muchos de esos lugares están a más de 3000 metros sobre el nivel del mar, y el cuerpo lo nota. Dolor de cabeza, cansancio, falta de aire al subir una escalera o noches de mal dormir son señales frecuentes en los primeros días. En los Andes se le llama soroche; en los libros de medicina, mal agudo de montaña.

En la mayoría de los casos es leve y pasa en uno o dos días. Pero en algunas personas puede evolucionar hacia formas graves que ponen en riesgo la vida. La buena noticia es que gran parte de los problemas se evitan con un itinerario bien pensado y algunas precauciones sencillas. En esta guía verás a qué altura empieza el riesgo, cómo planificar la aclimatación, qué síntomas son normales y cuáles exigen bajar de inmediato, y qué hay de cierto sobre el mate de coca y los medicamentos.

A qué altura aparece

El mal de altura puede aparecer a partir de unos 2500 metros, y se vuelve más frecuente cuanto más alto y más rápido se sube. Algunos destinos muy visitados:

DestinoAltitud aproximada
Bogotá, Colombia2600 m
Quito, Ecuador2850 m
Valle Sagrado, Perú (Urubamba)2870 m
Cusco, Perú3400 m
Huaraz, Perú3050 m
La Paz, Bolivia3600 m
El Alto, Bolivia, y su aeropuertoalrededor de 4000 m
Puno y lago Titicaca3800 m
Uyuni, Bolivia3650 m
Géiseres del Tatio, Chilemás de 4200 m

No depende de la edad ni del estado físico: personas muy entrenadas pueden sufrirlo y otras sedentarias no. Lo que más influye es la velocidad de ascenso y la altitud a la que se duerme.

Las tres formas del mal de altura

Mal agudo de montaña

Es la forma más común. Aparece entre unas horas y un día después de llegar:

  • dolor de cabeza,
  • cansancio y debilidad,
  • náuseas o falta de apetito,
  • mareo,
  • sueño alterado.

Suele mejorar con reposo, hidratación y sin subir más hasta que los síntomas desaparezcan.

Edema cerebral de altura

Es una emergencia. Se reconoce por confusión, somnolencia intensa, dificultad para caminar en línea recta o comportamiento extraño. Requiere descenso inmediato y atención médica.

Edema pulmonar de altura

También es una emergencia. Produce falta de aire incluso en reposo, tos persistente, gran cansancio al menor esfuerzo y, a veces, labios azulados o esputo espumoso. Requiere descenso inmediato, oxígeno y atención médica.

Regla de oro: si los síntomas empeoran a pesar del reposo, o aparece cualquier signo de edema cerebral o pulmonar, no esperes: baja. Descender unos cientos de metros suele producir una mejoría notable.

Un itinerario que ayuda a aclimatarse

La mejor prevención es dar tiempo al cuerpo. Las recomendaciones de las sociedades de medicina de montaña coinciden en algunas pautas:

  • Por encima de unos 3000 metros, no aumentar la altitud a la que duermes más de unos 500 metros por día.
  • Tomar un día de descanso cada tres o cuatro días de ascenso.
  • Subir de día y dormir más bajo cuando sea posible: es el principio de "subir alto, dormir bajo".

En la práctica, algunas estrategias útiles:

  • En Perú: al llegar a Cusco desde la costa, muchos viajeros bajan primero al Valle Sagrado, unos 500 metros más bajo, y suben a Cusco unos días después.
  • En Bolivia: quien llega en avión a El Alto aterriza a unos 4000 metros. Conviene planificar uno o dos días tranquilos antes de cualquier excursión exigente.
  • En Ecuador y Colombia: Quito y Bogotá son buenas escalas de aclimatación antes de subir a volcanes o páramos más altos.
  • Por tierra: viajar en bus o en auto desde zonas más bajas permite una adaptación más gradual que un vuelo directo.

Más ideas para organizar un recorrido en la guía sobre distancias y tiempos reales.

Los primeros días en la altura

  • Ve despacio: camina tranquilo, evita las escaleras a toda prisa y deja las excursiones exigentes para después del segundo o tercer día.
  • Bebe agua con regularidad. El aire de altura es seco y se pierde mucha agua al respirar. La deshidratación empeora el malestar.
  • Evita el alcohol los primeros días: dificulta la aclimatación y altera el sueño.
  • Come ligero, con más carbohidratos y menos comidas pesadas.
  • Protégete del sol: la radiación ultravioleta es mucho más intensa en altura. Usa protector solar, gafas y sombrero.
  • Abrígate al caer la tarde: las noches pueden ser muy frías aunque el día sea soleado.

Dormir en la altura

Las primeras noches en la altura suelen ser de sueño ligero. Es frecuente despertarse varias veces o notar una respiración irregular, con pausas breves seguidas de respiraciones más profundas. En general es una respuesta normal del cuerpo que mejora con la aclimatación. Ayuda cenar temprano y ligero, dormir con una manta extra, mantener la habitación algo ventilada y evitar los somníferos sin indicación médica, porque pueden deprimir la respiración.

Niños en la altura

Los niños también pueden sufrir mal de altura, pero a veces no saben explicar lo que sienten. Presta atención si un niño pequeño está más irritable de lo normal, come menos, vomita, duerme mal o juega mucho menos que de costumbre. En ese caso no sigas subiendo y consulta con un médico. Con bebés y niños pequeños conviene planificar ascensos todavía más graduales y hablar antes con el pediatra.

Mate de coca: tradición y límites

En Perú y Bolivia, el mate de coca es una bebida tradicional y legal que se ofrece en muchos hoteles para aliviar las molestias de la altura. Muchas personas lo encuentran reconfortante, pero no sustituye una buena aclimatación ni previene las formas graves.

Dos advertencias importantes:

  • No lleves hojas de coca ni productos con coca al salir del país: en muchos países están prohibidos y puede considerarse un delito.
  • El consumo de coca puede aparecer en controles de drogas en el trabajo o en competiciones deportivas.

Medicamentos

Existen medicamentos que ayudan a prevenir el mal de altura en personas con riesgo o con itinerarios de ascenso rápido. Deben indicarlos un médico, que valorará tus antecedentes, alergias e interacciones. Consulta antes del viaje, idealmente en un centro de medicina del viajero. No te automediques con fármacos comprados sin receta o recomendados por otros viajeros.

Los analgésicos comunes pueden aliviar el dolor de cabeza leve, pero no deben usarse para "seguir subiendo" mientras los síntomas persisten.

Quién debe consultar antes de viajar

Pide consejo médico antes de viajar a la altura si:

  • tienes enfermedades del corazón o de los pulmones, como insuficiencia cardíaca o EPOC,
  • tienes anemia de células falciformes u otras enfermedades de la sangre,
  • estás embarazada,
  • viajas con bebés o niños pequeños,
  • ya tuviste un edema cerebral o pulmonar de altura,
  • tomas medicamentos de forma habitual.

La guía sobre salud del viajero y vacunas amplía la preparación médica antes del viaje.

El seguro también cuenta

En destinos de altura, un seguro de viaje con buena cobertura médica, que incluya la asistencia y el traslado en caso de emergencia, es especialmente importante. Algunas pólizas excluyen actividades por encima de cierta altitud o deportes de montaña: revisa la letra pequeña, como explicamos en la guía sobre seguro de viaje.

Errores frecuentes

  • Volar desde el nivel del mar y hacer una excursión exigente el mismo día de llegada.
  • Seguir subiendo con síntomas de mal de altura.
  • Confundir los síntomas graves con un simple cansancio.
  • Beber alcohol la primera noche en la altura.
  • Olvidar el protector solar porque hace frío.
  • Llevar hojas de coca de regreso a casa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el mal de altura?

Los síntomas leves suelen mejorar en uno a tres días si no se sigue subiendo. Si empeoran o aparecen signos graves, hay que descender y buscar atención médica.

¿Estar en buena forma física evita el soroche?

No. La buena forma física no protege frente al mal de altura, y a veces lleva a algunas personas a esforzarse demasiado pronto. Lo que más ayuda es subir de forma gradual.

¿El oxígeno de los hoteles sirve?

El oxígeno puede aliviar síntomas y es parte del tratamiento de las formas graves, pero no reemplaza el descenso cuando hay señales de alarma. Úsalo como alivio y consulta a un médico si los síntomas persisten.

Más guías para viajar por los Andes y otros paisajes de la región en la sección Montañas y naturaleza.

En resumen

El mal de altura puede aparecer desde unos 2500 metros y depende sobre todo de la velocidad de ascenso. Planifica un itinerario gradual, sin aumentar más de unos 500 metros por día la altitud a la que duermes por encima de 3000 metros, y con días de descanso. Los primeros días ve despacio, bebe agua, evita el alcohol y protégete del sol y del frío. Ante confusión, dificultad para caminar o falta de aire en reposo, baja de inmediato y busca atención médica. Consulta a un médico antes del viaje si tienes enfermedades previas y no lleves hojas de coca al salir del país.

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